5.2.14

Breve recuento histórico de la creación de Hospitales en el Perú

Después de fundada la ciudad de Lima el 18 de enero de 1535, los servicios de salud durante la colonia eran ejercidos por los barberos como San Martín de Porres, que practicaba como "recetador"  y "sacamuelas" y aliviaban los dolores con unguentos y brebajes, luego los "curanderos" y las "recibidoras" que eran mujeres parteras o comadronas.  El ejercio legal de la medicina fue ejercida por los protomédicos, cuyos títulos debían ser reconocidos por los cabildos.  Los protomédicos vigilaban el quehacer de los boticarios, herbolarios, cirujanos y flematólogos entre otros.

El desarrollo del servicio hospitalario se encuentra muy ligado con la evolución de los servicios de salud de la Ciudad de Lima.  Es así, que bajo  la Real Cédula del 7 de octubre de 1541 se ordena la creación de hospitales, que cobra un gran desarrollo en 1549 con la tesonera labor del primer Arzobispo Fray Jerónimo de Loayza, que impulsa el desarrollo sanitario en Lima, a través de las Hermandades, Cofradías, de personas de buena fe, de los constantes legados, donaciones y mandas testamentarias de ilustres benefactores, que han permitido mejorar los Hospitales, Casa-Hospicios y Recogimientos establelcidos y cualquier otra forma de establecimiento de salud.

En el siglo XVI se crean  varios hospitales que respondían al principio esencial de la caridad cristiana, que fue más allá, con la asistencia social, el humanismo y la filantropia: con la atención no diferenciada de personas por su sexo, raza, condición o situación, carente de medios económicos.  La atención en los hospitales era uniforme contribuyendo así a reducir la incidencia de las enfermedades, se disponía de un adecuado control de los casos sanitarios ya que contaba con un apreciable número de camas, con relación a la población existente en aquella época.

En  aquella época era fundamental dar cobertura de salud a los niveles extremos de la sociedad: niños (huérfanos, expósitos, desamparados) y ancianos y desahuciados, como fue el caso del Refugio de Incurables que atendia a todos los pacientes crónicos, inválidos, tuberculosos, cancerosos, incapacitados, etc; y en general a todos los que se encontraban en fase terminal, siendo considerando este servicio como un lugar de reposo, consuelo y de preparación para sus últimos días.

El sistema asistencial en Lima quedo conformado por los servicios hospitalarios de la  Primera Enfermería (1538), el hospital de Santa Ana para hombres y mujeres indígenas  (1549), Hospital de San Andrés para españoles, mestizos y castas (1551),   Hospital de Santa María de La Caridad (San Cosme y Damián) para mujeres españolas, mestizas y castas (1559),  Hospital o Ladrería de San Lázaro, para mujeres y hombres leprosos (1563), Hospital del Espíritu Santo para los Marinos y familiares (1575), Hospital de San Diego, para convalecencia de hombres (1593), Casa del divorcio para mujeres abandonadas, divorciadas y otras (1593), Hospital de San Pedro para sacerdotes y clérigos pobres (1594), Hospital de los Huérfanos para niños huérfanos y expósitos (1598), Hospital San Bartolomé para negros, mulatos y otras castas (1646), Hospital de Convalecencia de Naturales Nuestra Señora del Carmen (1648), Hospital de Santiago del Cercado para los Indios (1648), Hospital Santa Cruz de Atocha, para niñas huerfanas y abandonadas (1649), y Hospital Santo Toribio de Mogrovejo, refugio de los incurables que atendia a ancianos, inválidos y pacientes crónicos (1669). En 1715 se establece el Hospicio de Pobres a modo de complemento de los servicios de protección existente. El Hospital Civil de la Misericordia, conocida como Hospicio del Cercado, destinado para la atención de enfermedades mentales (1859 - 1917).

En el Callao se crea el hospital San Juan de Dios, se estableció en el Puerto del Callao hacia 1605, así como el Hospital de Nuestra Sra. de Covadonga, y otros servicios complementarios que se crearon para la población de las fuerzas navales en el Hospital de Bellavista hacia 1770.

Los Servicios Sanitarios de la ciudad de Lima, tenía como obejtivo aliviar o reducir las dolencias de la población, recuperación de la salud de las personas y el mejoramiento familiar, sin requisito previo alguno y sin pago de ninguna clase, ni al ingresar o durante el tratamiento o al término de éste, el hospital suministraba medicinas para el tratamiento, alimentación, higiene  y vestimenta, sin distingo de raza y estado social o cultura.

Posteriormente la estrechez económica los establecimientos de salud, éstos fueron encomendados a la Beneficencia, la Real Junta de Beneficencia 1819-1821, fue creada por el Virrey don Joaquín de la Pezuela, con la finalidad de establecer "servicios de atención a la comunidad" complementando las medidas sanitarias dispuestas sobre desagues y acequias, cuidado del agua, cementerios generales, vacunaciones, etc.  La nueva Junta Beneficencia 1825-1834, consolida la emancipación política del Gobierno.  En 1834 se crea la Sociedad de Beneficencia de Lima, a fin de tutelar las rentas y bienes de las Hermandades que a partir de esa fecha fueron extinguiéndose.  Luego en 1903 se crea la Dirección General de Salubridad Pública, con motivo de la Gran epidemia de peste bubónica que azotó parte del territorio nacional.  En 1935 se crea el Ministerio de Salud Pública, Trabajo y Previsión Social, integrando a la antigua Dirección de Salubridad Pública, convirtiéndose en un organismo director y ejecutor de la política sanitaria y asistencial del país, reagrupando dependencias y organismos dispersos.  En 1936 siguiendo las orientaciones internacionales, se estableció el primer régimen de protección al trabajador, es decir el Seguro Social, que inicialmente no disponia de servicios hospitalarios (los existentes estaban condicionados al sistema de caridad de las Beneficencias y limitados en su gestión), el seguro social tuvo que recurrir a la creación de Hospitales y Policlínicos, nace así el Seguro Social Obrero y posteriormente el Seguro Social del Empleado.

Cabe mencionar que en 1942 el Ministerio de Salud adopta el nombre del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y en 1951 se plantea la necesidad de transforma realmente el sistema sanitario con nuevos y adecuados hospitales, reequipando a los existentes, promocionando las campañas masivas de vacunación, campañas preventivas de salud, a través del Fondo Nacional de Salud y Bienestar Social, cuyo fin fue la realización de obras para el mejoramiento de las condiciones sanitarias del país.   Esta situación permitió mejorar al Hospital Arzobispo Loayza, Hospital Dos de Mayo, y el Hospital Santo Toribio de Mogrovejo. Desde 1968 a la fecha el Ministerio de Salud mantiene su nombre - MINSA.

El Sistema sanitario en Lima colonial quedo conformado por:

Hospital de Santa Ana (1549 – 1922)
Hospital Real de San Andrés (1556 – 1875)
Hospital de San Lázaro (1563 – 1746)
Hospital de Santa María de la Caridad (1556 – 1840)
Hospital del Espíritu Santo (1573 – 1889)
Hospital de Convalecencia de San Diego (1593   1708)
Hospital de Sacerdotes San Pedro (1594 – 1771)


Fuente:  Rabí Chara, Miguel (1997).  El Hospital Refugio de Incurables Santo Toribio de Mogrovejo de Lima: hoy Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas. Evolución histórica 1669 a 1997. Tomo I de la Historia de la Medicina del Perú.  Lima: UNIVERSO;  192 p. ilus.  (Consultar en Biblioteca Pública de Lima. código del libro: 362.11 H1)
                                                                     
Hospitales Santa Ana y San Andrés ubicados en la Plaza Italia
Foto: Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2008; 25(3)



Interior del Hospital Santa Ana (Lima)
Foto: Lima de siempre www.skyscrapercity.com 




13.1.14

Premio Hipólito Unanue a la Mejor Edición Científica de la Salud 2013

La Fundación del Instituto Hipólito Unanue, es una institución creada en el año 1967 por la industria farmacéutica representada en la Asociación Nacional de Laboratorios Farmacéuticos (ALAFARPE),   con el objeto de promover la investigación, la enseñanza y la divulgación científica en el campo de las profesiones médicas y estimular el perfeccionamiento de éstas. 

La Fundación  promueve  el estudio, la enseñanza, investigación y divulgación de las Ciencias de la Salud en el país, y realiza actividades asistenciales y de auxilio en beneficio de la comunidad.  Dentro de las principales actividades que realiza, la institución reconoce las labores de investigación y el ejercicio profesional, otorgando cada año el Premio “Medalla de Oro”, Premio a la Mejor Edición Científica, y el Premio al Mejor Trabajo de Investigación en las Ciencias de la Salud, a profesionales y estudiantes destacados.

Áreas de investigación en el 2013 fueron: Medicina, Cirugía, Farmacia y Bioquímica, Odontología.

La Dra. Eva Klein de Zighelboim.  ha ganado un lugar importante en la medicina como pionera de la genética en Perú, recibió el premio Hipólito Unanue a la Mejor Edición Científica de la Salud 2013 en la categoría de Medicina, por su libro “Atlas de la Dismorfología Pediátrica”, publicado por el Fondo Editorial del Instituto Nacional de Salud del Niño, que reseña los 200 síndromes o cuadros clínicos de anomalías congénitas más comunes en niños.

Otro de los libros reconocidos con el “Premio Hipólito Unanue a la Mejor Edición Científica Sobre Ciencias de la Salud 2013”, es el del Dr. Percy Rossell Perry, autor del ejemplar “Manejo básico de las lesiones cutáneas crónicas basado en evidencias científicas” publicado por el Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pensado en cubrir el vacío que existe para orientar al público en general sobre la curación de las heridas post operatorias.

Farmacia y Boquímica es otra de las ramas de la medicina que no podía dejar de ser reconocida por estos premios nacionales. La Dra. Q. F. Ana María Muñoz Jáuregui, junto a los autores Dr. Q. F. Fernando Quevedo Ganoza, Mg. Ing. Christian Encina Zelada, resultaron ganadores en esta categoría por el libro “Estudio Químico-Bromatológico del Fruto Carica monoica desf” publicado por la Editorial Académica Española – Resalta los aspectos nutricionales y las propiedades de los vegetales y frutas más representativas del Perú, ricos en vitamina A.


La Odontología también tiene un premio por el libro “Prótesis parcial removible-procedimientos clínicos y de laboratorio”, de los autores Dr. David Loza Fernández y Dr. Rodney Valverde, docentes de la UPCH.  El primero de ellos tiene diez libros escritos en su haber, pero señala que esta obra es la que más aporta a la sociedad porque la prótesis parcial es “un elemento necesario a nivel mundial”, explica el  Dr. David Loza. “En nuestro país no hay un adecuando conocimiento sobre las prótesis dentales y eso es algo que quiero plasmar en esta obra”, explica. Por su parte, el Dr. Rodney Valverde señala que el libro está pensado en estudiantes para su aprendizaje en la colocación de prótesis, con la finalidad de hacer un buen tratamiento para sus pacientes.


Fondo Editorial del Instituto Nacional de Salud del Niño

                
Fondo Editorial de la UNMSM



Editorial Académica Española


11.12.13

Validez de contenido (3 de 3): Evaluación por jueces

Autor: Dr. José Supo

En primer lugar, vamos a diferenciar el concepto de juez y de experto, porque son dos términos que en muchas ocasiones se consideran como sinónimos y no necesariamente lo son.


En nuestro ejemplo de las costumbres que tienen a la hora del parto las mujeres de una región alto andina en el sur del Perú, un experto es una mujer que atiende el parto de manera empírica y, por lo tanto, conoce la realidad y costumbres de esta región a la hora del parto, pero ellas no son investigadoras, no cuentan con una línea de investigación, y en el caso de ser investigadoras, de seguro que esta sería su línea de investigación porque conocen sobre el tema mejor que ninguno.

Por otro lado, un juez, dentro del tema de la validación de instrumentos, es una persona que nos ayuda a evaluar los ítems que hemos formulado y si bien son investigadores, su línea de investigación no necesariamente es la misma que la nuestra, de manera que no necesariamente son expertos en el tema que estamos  investigando.

Si solicitamos a una persona que conoce sobre validación de instrumentos, tanto del punto de vista cuantitativo como cualitativo, que nos ayude a evaluar si los ítems que hemos redactado son correctos, esta persona es un especialista en evaluar cuestionarios, pero no es un experto en el tema de las costumbres que tienen a la hora del parto las mujeres; por lo tanto, este profesional nos podrá servir como juez pero no como experto.

Por otro lado, tenemos a las mujeres que atienden el parto de manera empírica; ellas conocen bastante sobre el tema y pueden ser consideradas expertas, pero en ningún caso nos podrán ayudar en la evaluación de la idoneidad de los ítems que estamos construyendo. 


Notemos que el concepto de experto es distinto al concepto de juez, aunque habrá algún caso en el que un juez también pueda ser un experto y viceversa, aclarada de la diferencia entre experto y juez y luego de haber usado la experiencia de los expertos, ahora vamos a hacer uso del  juicio de los jueces.

En este punto tenemos ya un listado de aproximadamente 50 preguntas con sus respectivas respuestas, pero esto todavía no puede ser considerado un instrumento, porque lo vamos a someter a la evaluación por jueces, por lo tanto, el primer punto es hacer una selección adecuada de jueces. Para ello recordemos que el investigador es tanto un experto como un juez dentro de su línea de investigación y su experiencia es pertinente al momento de elegir los jueces.

Convencionalmente se eligen jueces en un numero de cinco y estos, en lo posible, deben ser multidisciplinarios, es decir, deben pertenecer a distintos campos del conocimiento a fin de evitar percepciones sesgadas y opiniones subjetivas acerca del tema o concepto que estamos evaluando.

La tarea de los jueces es evaluar los ítems que ya hemos construido, ellos de ninguna manera nos ayudan en la construcción de los ítems, porque no necesariamente son expertos y si lo fueran ya habríamos hecho uso de su experiencia en el paso anterior, que era cuando enlistábamos los temas. 

Ahora, su función es únicamente hacerla de juez y ellos van a revisar nuestros ítems en función a la suficiencia, pertinencia y claridad con la que estén redactados.

Veamos el concepto la suficiencia, si hemos desarrollado un cuestionario para evaluar los conocimientos sobre las operaciones aritméticas en un grupo de niños, debemos plantear preguntas sobre suma, resta, multiplicación y división. En el caso de que hayamos revisado preguntas únicamente sobre suma, resta, multiplicación y no división, entonces, no estamos siendo suficientes, porque existe una operación matemática que no estamos  incluyendo.

Claro que es fácil darse cuenta en el ejemplo señalado que falta la división, sin embargo, en nuestro ejemplo de la evaluación de la adicción a Internet, es difícil darse cuenta cuál es el ítem que no estamos incluyendo o cuál es el concepto que está faltando en este prototipo de instrumento que hemos construido, la tarea del juez es decirnos si falta cubrir algún concepto, si los ítems que hemos redactado son suficientes con el tema que estamos buscando evaluar.

Veamos ahora la pertinencia, en nuestro ejemplo del examen de matemáticas a un grupo de niños para evaluar sus conocimientos sobre operaciones algebraicas incluimos suma, resta, multiplicación y división,  pero le colocamos una pregunta sobre radicación, esta pregunta no es pertinente y en nuestro ejemplo es fácil darse cuenta que la radicación no pertenece a las operaciones algebraicas.

Sin embargo, esto no es tan fácil de lograr en todos los casos, como en el ejemplo de la construcción de un instrumento para evaluar la adicción a Internet, ya es más difícil darse cuenta de que si una pregunta que hemos incluido en  nuestro cuestionario realmente corresponde al tema que estamos tratando de evaluar; la tarea del juez es decirnos si es pertinente o no incluir el ítem que le estamos planteando.

Ahora, veamos el concepto de claridad, si queremos evaluar el nivel de conocimientos que tienen un conjunto de estudiantes de medicina sobre los signos de alarma que presentan las gestantes o que podrían presentar las mujeres durante su gestación, podemos utilizar terminología técnica, podemos utilizar términos médicos.

Pero si queremos evaluar el nivel de conocimientos que tienen sobre los signos de alarma en las propias gestantes, es evidente que no podemos utilizar terminología técnica, no podemos hacer uso de los términos médicos como si nos estuviéramos comunicando únicamente entre profesionales médicos.

La terminología debe estar apuntando a la población a la cual quiere evaluar, en ese sentido, los ítems deben estar redactados con la claridad respectiva, relacionada al nivel de conocimientos que tiene la población objetivo.


La finalidad del procedimiento de la evaluación por jueces es que podamos seguir reduciendo el número de ítems. Si hemos partido con un numero de 50, planteamos reducir en un 20% el número de ítems, de manera que nos quedaremos únicamente con 40.


La evaluación que hacemos sobre los ítems apoyado en los jueces es netamente cualitativa, no existen procedimientos matemáticos, no hay fórmulas, ni algoritmos para decidir con que ítems nos quedamos, son los jueces que sugieren la idoneidad de los ítems sin capacidad de decisión.

Es decisión final del investigador cuál de los ítems debe ser eliminado o cuáles deben ser eliminados, recordando que el investigador, el autor del cuestionario que se está construyendo, además de experto es un juez y un especialista dentro de su línea de investigación.

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José Supo
Médico Bioestadístico

15.11.13

Hacia la red de repositorios Institucionales (comentario del caso argentino)

Es ley el acceso libre a la información científica

                                                              Escribe: Eduardo Pablo Giordanino
                                                                 Prof. de la Universidad de Buenos Aires


El Senado de la Nación aprobó por unanimidad, la ley que establece que las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y que reciban financiamiento del Estado Nacional, deben crear repositorios digitales institucionales de acceso abierto y gratuito en los que se depositará la producción científico tecnológica nacional.

La producción científica que será publicada en los repositorios digitales abarca trabajos técnico-científicos, tesis académicas, artículos de revistas, entre otros; que sean resultado de la realización de actividades de investigación financiadas con fondos públicos ya sea, a través de sus investigadores, tecnólogos, docentes, becarios postdoctorales y estudiantes de maestría y doctorado. La Ley establece además la obligatoriedad de publicar los datos de investigación primarios luego de 5 años de su recolección para que puedan ser utilizados por otros investigadores.

Según el secretario de Articulación Científico Tecnológica del Ministerio, Alejandro Ceccatto, “la sanción de la ley es una respuesta a la posición monopólica de las grandes editoriales internacionales que concentran la publicación de investigaciones científicas” y agregó que “el objetivo es que la producción científica financiada por la sociedad sea accesible. Es inaceptable que si el Estado Nacional financia la investigación de una persona después no pueda la sociedad toda acceder a ese conocimiento”.

Tras la media sanción en la Cámara de Diputados, durante mayo de 2012, la prestigiosa revista Nature publicó que “este tipo de legislaciones nacionales no son comunes en el resto del mundo aunque algunos países están comenzando a delinear políticas tendientes al acceso abierto de las investigaciones financiadas por el Estado”. Además la revista resaltó que “Argentina está nacionalizando su producción científica” y que esto podría “beneficiar a la comunidad internacional”.

En la región, solo Perú posee una ley de Acceso Abierto sancionada el año pasado, que convirtió al país en el segundo de América Latina, después de Argentina, en elevar una legislación nacional al respecto. En el caso de Estados Unidos, la obligatoriedad de publicar las investigaciones solo alcanza a aquellas financiadas con fondos públicos a través de sus Institutos Nacionales de Salud (NIH). Finalmente la Comisión Europea promueve el acceso abierto pero todavía con iniciativas aisladas.

Según los fundamentos de la ley, el modelo de acceso abierto a la producción científico – tecnológica implica que los usuarios de este tipo de material pueden, en forma gratuita, leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar los textos completos de los artículos científicos, y usarlos con propósitos legítimos ligados a la investigación científica, a la educación o a la gestión de políticas públicas, sin otras barreras económicas, legales o técnicas que las que suponga Internet en sí misma.

Red de repositorios institucionales

El 29 de noviembre de 2012, las máximas autoridades científicas del continente acordaron en Buenos Aires la creación de "LaReferencia", un proyecto para el desarrollo de una red federada de repositorios institucionales de publicaciones científicas. La misma está destinada a almacenar, compartir y dar visibilidad a la producción científica de América Latina.

El proyecto consiste en la creación y puesta en funcionamiento de manera interoperable de repositorios de publicaciones científicas de Argentina, Brasil, Colombia, México, Chile, Ecuador, Perú, Venezuela y El Salvador. Los miembros firmantes se comprometen a: que los investigadores y beneficiarios de fondos públicos publiquen los resultados de investigación de acuerdo con los principios de acceso público; a desarrollar herramientas y mecanismos para evaluar las contribuciones en materia de acceso abierto y a generar instrumentos que permitan medir la producción científica de los repositorios de la región. De esta manera apoyarán y facilitarán el acceso equitativo a la producción científica de América Latina como un bien público regional, apoyando su circulación a través de internet.

Según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, institución que financia el proyecto, las estrategias regionales para el Acceso Abierto podrían beneficiar a más de 700.000 docentes, 70.000 investigadores y 15.000.000 de estudiantes en América Latina.



                                                        Prof. Eduardo Pablo Giordanino
                                                        Foto: Directorio Exit
                                                                       

23.10.13

Biblioteca Nacional del Perú en alianza estratégica con el Instituto Nacional Materno Perinatal propician investigaciones científicas

Conocedores de que "El manejo de información evidencia liderazgo en la investigación científica, por ende la mejora de la calidad de los servicios médicos"  la Biblioteca Nacional del Perú,  a través del Comité de CINDOCs de  Hospitales Peruanos, en alianza estratégica con el Instituto Nacional Materno Perinatal, aúnan esfuerzos para difundir los conocimientos prácticos necesarios para realizar y difundir los resultados de una investigación a través de la elaboración y publicación de artículos de investigación.

Nuestro país tiene bajos índices de investigación, por ello  es necesario que el investigador adquiera las capacidades necesarias  para la elaboración de artículos, y su posterior publicación en las revistas científicas más importantes y de mayor difusión internacional en su área.  Como documentos secundarios  requieren cumplir los criterios de calidad y de normas para publicar y citar.

Bajo esta óptica los días 6 y 7 de noviembre próximo, en el horario de 08 a 14 horas, se llevará a cabo el “Seminario Taller Internacional “Recursos para la Investigación Médica desde los CINDOCs de Hospitales peruanos”, el evento se desarrollará en el auditórium del INMP ((ex Maternidad de Lima).

Los ejes temáticos a desarrollar son:
  • Gestión de la información científica
  • Perfil del profesional de la información
  • Normas y estándares
  • Investigación y Tecnología
Esta jornada académica está dirigida al personal de las Oficinas de Docencia e Investigación de Hospitales e Institutos Nacionales; Médicos que realizan investigaciones científicas; Directores de CINDOCs, bibliotecarios  de Instituciones de salud y estudiantes de los últimos ciclos de medicina y de bibliotecología y ciencias de la información.

Para mayores informes, comunicarse a los teléfonos BNP: 513-6900 anexo 7633 o 7643 o al INMP: 328 1510 anexo 1249.  correos electrónicos: debae@bnp.gob.pe Atención Sr. Gustavo Bedoya al correo: gbedoya@iemp.gob.pe









DICCIONARIO DE TÉRMINOS MÉDICOS




La Real Academia Nacional de Medicina (Es) - RANM en el 2011 ha puesto en circulación el Diccionario de términos médicos, catalogada  como un diccionario terminológico de medicina en español, realizado por un equipo multidisciplinar coordinado por académicos,  especialistas, lexicógrafos, traductores entre otros profesionales de la salud.  Dicha obra es una herramienta que ayuda a normalizar terminología usada por los médicos, enfermeros, farmacéuticos y demás profesionales de salud, incluyendo investigadores en estás áreas. 

La obra en si, permite aclarar conceptos dudosos y denominaciones equivocas; el diccionario va más allá de definiciones, sinónimos y etimologías, también señala los errores más frecuentes y la forma de corregirlos. El diccionario tiene un carácter normativo y didáctico, incorpora un apartado de observaciones que alertan al lector frente al riesgo de confusión entre términos y conceptos parecidos (fiebre intermitente y fiebre remitente, por ejemplo), recomiendan utilizar una palabra en lugar de otra, recuerda las normas gramaticales u ortográficas y advierten sobre fallos habituales, traducciones incorrectas o formas viciadas.  Incorpora también equivalentes en lengua inglesa, información etimológica y nomenclaturas normalizadas.

En sus entradas se incorpora la Nomenclatura normalizada de Terminología Anatómica Internacional (TA), la Clasificación Internacional de enfermedades (CIE-10), terminología psiquiátrica estadounidense (DSM-IV), Claves internacional de la Comisión de enzimas (EC), denominaciones comunes internacionales (DCI) para sustancias farmaceúticas, fórmulas y símbolos químicos, abreviaturas y unidades internacionales. 

Su disponibilidad contribuye a fomentar un lenguaje médico en español que aminore el uso indiscriminado de extranjerismos, favorezca la traslación tecnológica y, en definitiva, respalde la cultura médica hispánica.


Recursos audiovisuales sobre el Diccionario de términos de médicos disponibles en www.ranm.es
Se pueden visualizar y descargar los videos en

La obra es distribuida por Editorial Médica Panamericana

FUENTE: http://rae.es/noticias/el-diccionario-de-terminos-medicos-galardonado-con-el-premio-de-la-rae